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Reportaje Sierra Nevada 2008:z


Relato de Carlos Martínez

Pues lo que se me ocurre es que las condiciones a veces no son lo que parecen.

Pues eso, que los tres días que se intuían unas condiciones que después eran totalmente erróneas una vez en vuelo. El primer día (jueves de cirrada) creí que estaría demasiado flojo para subir y no caernos rodando, por eso me retrasé en salir pero una vez en el aire, no sólo se subía en condiciones suaves, si no que además pude disfrutar de dos termicotas estupendas que a la postre fue mi trampolín para terminar la manga en cabeza.

Nada más abrir el start se empieza a estirar el pelotón de pilotos en cabeza directos hacia la gasolinera, la primera baliza. De vuelta el primero en tirarse a la Draco hause es Olympio un poco justo y regresa a Cenes por los pelos sorteando los cables del Purche. A mitad de carrera después de Monachil y vuelta al despegue, son Cecilio y Xevi los que sacan ventaja y se escapan solos hacia el hervidero, pero una buena térmica que nos marcan unos pájaros me pone en órbita con Chechu y Reina para dar caza a los escapados.

Al final, Cecilio se queda un poco bajo en la última térmica y Chechu se retrasa un poco antes de regresar al Purche para hacer la penúltima baliza, y el grupo de tres que quedamos nos tiramos acelerando hacia la iglesia previa antes de gol, en la cabecera del valle.

Hasta el último momento Xevi intentó darme caza por el primer puesto quedando tan sólo a dos segundos y empatando ambos con 1000 puntos en la clasificación, luego entran Reina seguido de Cecilio y Chechu.

El viernes de palomitas (en Pegalajar) parecía que la manga prevista sería un puro trámite planeando bajo las nubes, pero una vez más me equivoqué y en ésta ocasión por sorpresa nada más despegar estuve muy cerca de pinchar, por un ciclo de esos que en Pegalajar deja a muchos pilotos frustrados a pie del despegue, sin ni siquiera poder dar un giro a algo ascendente, las condiciones reinantes eran para ir bajo y fugao hasta donde el planeo de la vela permitiese.

Pude pasar el pinchadero o altiplano y así remontar suavemente en termoladera en el lado más oeste que mira hacia la autovía, una vez salvado por la campana se abre el start y todo el mundo que tiene altura se abre por el llano en busca de la mejor línea de vuelo hacia gol con el viento del noroeste, yo continúo en la ladera sin subir y pierdo el tren, las condiciones no me permiten subir rápido, pero una vez que hago techo cerca de Mancha Real, pongo la directa y me tiro hacia ese cielo de palomitas en busca de una línea que me permita volar rápido y seguro, pero lo único que agarro es una buena descendencia que por más que acelero me absorbe hacia los olivos.

Al final de mi planeo veo a Ramón y a Goyo subiendo muy bajos y enfilo directito hacia ellos pensando en salvarme si no me hundo más, pero al fin llego aunque demasiado bajo y lo único que consigo es burbujear derivando con el viento un par de kilómetros para acabar a pie de la montaña que dividía el vuelo. El suelo del olivar donde aterrizo está totalmente embarrado y me deja claro por que no es oro todo lo que reluce.

El primero en llegar al gol es Miguelito pero aterriza 20 m fuera del cilindro de 200 m pensando que era de 400 y la manga se la lleva Jean Marc, seguido de Larry y Xevi, Cecilo también será víctima en los resultados del día a pesar de entrar entre los primeros gracias a su nuevo Compeo Plus.

El último día, el domingo de guardar, el día promete pero el viento se deja sentir desde que nos asomamos al despegue, se propone una manga muy segura dadas las condiciones pero el personal no está muy optimista.

Despego y de nuevo compruebo que no hay tanto viento como se preveía y la turbulencia es suave para las condiciones, pues encuentro grandes y potentes ascendencias subiendo hasta las nubes sin ningún esfuerzo. Allí esperamos ocho pilotos al start y podemos ver que nadie más se anima, incluso aunque realizamos casi la mitad de la prueba con total facilidad ningún piloto despega y al final anulan.Pues nada, me paso por el despegue a saludar y ver que pasó pero parece ser que es lo de siempre: (el famoso efecto despegue) el cual como he podido comprobar en esta competi no siempre es acertado.

Lo mejor de Granada es estar de nuevo otro año con los amigos, las tapitas con cervecita y ver en acción desde el aire a Raúl, joer nunca había visto en directo y en los morros el ritmi sat to infinity y no se que más, y la verdad es que es un flipe verlo jugar a la comba con un parapente, joer aún le sigo viendo jeje.

Saludos,
Carlos Martínez